{"id":176,"date":"2021-11-22T10:58:23","date_gmt":"2021-11-22T10:58:23","guid":{"rendered":"http:\/\/elplaza.es\/?page_id=176"},"modified":"2021-12-10T09:18:02","modified_gmt":"2021-12-10T09:18:02","slug":"cultura","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/elplaza.es\/index.php\/cultura\/","title":{"rendered":"Cultura"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>El cuento de San Perdig\u00f3n <\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">San Perdig\u00f3n era un arriero de Poza de la sal, que con su carro tirado por la mula morterona y acompa\u00f1ado por sus tres gatos, cuyos nombres eran Siete vidas, Matarral y Picheli. Recorr\u00edan el norte de Castilla la Vieja, trasportando con el sal, almendras, chacol\u00edde Poza y chorizos de Rojas de Bureba.  <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"630\" height=\"695\" src=\"http:\/\/elplaza.es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/mapa_castilla-bueno.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-229\" srcset=\"https:\/\/elplaza.es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/mapa_castilla-bueno.jpg 630w, https:\/\/elplaza.es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/mapa_castilla-bueno-272x300.jpg 272w\" sizes=\"(max-width: 630px) 100vw, 630px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Por medio del trueque, estos productos eran cambiados principalmente por conservas cuando visitaba Castro Urdiales y Laredo, cuando visitaba Tirgo, Casalarreina y Haro lo cambiaba por vino de la Rioja. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tambi\u00e9n intercambiaba sus productos con otros arrieros ya amigos suyos de tantas ocasiones haberse cruzado por los caminos o haber coincidido en las ventas y posadas en las que pernoctaban. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Cuando llegaba Navidad, Perdig\u00f3n se acordaba siempre de los pobres que viv\u00edan por donde el pasaba y que de tantos a\u00f1os pasando por all\u00ed los conoc\u00eda y siempre ten\u00eda un detalle para ellos. Una botellita de chacol\u00ed y una tableta de turr\u00f3n para que pudieran celebrar la noche buena y si hab\u00eda ni\u00f1os peque\u00f1os, alg\u00fan juguetillo siempre llevaba. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">San Perdig\u00f3n acompa\u00f1ado de sus gatos profesaba un gran sentido del humor y su canci\u00f3n favorita rezaba as\u00ed: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00bb San Perdig\u00f3n ten\u00eda tres gatos y les hacia bailar en un plato y por la noche \u00a1les daba turr\u00f3n! \u00a1que vivan los gatos de San Perdig\u00f3n! \u00ab<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">El desenlace del cuento no lo contamos para no perder la emoci\u00f3n el d\u00eda que el cuento sea publicado&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Salinas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">El diapiro de Poza de la Sal es uno de los fen\u00f3menos geol\u00f3gicos m\u00e1s importantes de la provincia, consistente en un afloramiento a la superficie de grandes masas salinas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Salinas de Poza de la Sal\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/DK6MJjfUqzI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Su estructura circular de dos kil\u00f3metros y medio de di\u00e1metro tiene en su centro, un afloramiento natural de ofita y sal conocido como el Castelar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Precisamente, la sal ha sido el centro de la vida de la econom\u00eda de los pozanos durante siglos. Su explotaci\u00f3n, desde la \u00e9poca romana, ha dejado huella en el paisaje de la villa al conservarse parte de las estructuras utilizadas para su extracci\u00f3n y almacenamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Las salinas de Poza de la Sal, que dan nombre a este municipio, se encuentran situadas justo en el borde del p\u00e1ramo de Masa, donde los terrenos descienden bruscamente hacia la planicie Burebana, como un inmenso cr\u00e1ter de 2,5 km de di\u00e1metro que constituye unos de los diapiros mas perfectos que existen. Los bordes del falso cr\u00e1ter, de contorno pr\u00e1cticamente circular, encierran dentro de s\u00ed la cuenca salinera y sus paredes muestran la historia geol\u00f3gica del lugar desde la formaci\u00f3n de la sal que se corresponden a los per\u00edodos tri\u00e1sico, jur\u00e1sico y cret\u00e1cico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">El dato m\u00e1s antiguo sobre el poblamiento de esta zona nos lo aporta el yacimiento&nbsp;El Castellar, atribuido tradicionalmente a un Castro de la Edad del Hierro, del que apenas quedan restos de superficie<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Una buena forma de disfrutar de la visita es recorrer el sendero PRC-67 \u00abSalinas de Poza\u00bb. que tiene una distancia de 6 km y permite contemplar todas las salinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Extracci\u00f3n de la sal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">La obtenci\u00f3n de la sal se realizaba mediante la disoluci\u00f3n de la roca con agua dulce que se llevaba hasta los pozos excavados, para transportar mediante galer\u00edas la salmuera hasta el lugar donde deber\u00eda reposar para que el agua se evaporase por acci\u00f3n de la radiaci\u00f3n solar y el calor. La sal as\u00ed extra\u00edda, se quedaba en estas piscinas hasta que al final del verano se almacenaba en edificios dispuestos para este fin. La construcci\u00f3n de pozos, galer\u00edas, acueductos, piscinas y terrazas ha dejado su huella en el paisaje de Poza, que a\u00fan hoy, d\u00e9cadas despu\u00e9s del cese de la explotaci\u00f3n, puede apreciarse con toda claridad<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"885\" height=\"561\" src=\"http:\/\/elplaza.es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/mapa-google-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-269\" srcset=\"https:\/\/elplaza.es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/mapa-google-1.jpg 885w, https:\/\/elplaza.es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/mapa-google-1-300x190.jpg 300w, https:\/\/elplaza.es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/mapa-google-1-768x487.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 885px) 100vw, 885px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cuento de San Perdig\u00f3n San Perdig\u00f3n era un arriero de Poza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elplaza.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/176"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elplaza.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/elplaza.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elplaza.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elplaza.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=176"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/elplaza.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/176\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":274,"href":"https:\/\/elplaza.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/176\/revisions\/274"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elplaza.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}